OBJETIVOS

Representar o Iberismo social de Portugal e Espanha, levando a sua voz e as suas propostas a todas as Instituições públicas e privadas.

Fomentar e propor políticas de convergência entre Espanha e Portugal em todo o tipo de aspetos (campo cultural, linguístico e social).

Favorecer o estudo de línguas ibéricas, promovendo a Iberofonia.

Dar a conhecer à sociedade as vantagens da hipotética Federação entre Espanha e Portugal, utilizando todo o tipo de canais e meios de comunicação.

Trazer ao debate político de ambos os países a possibilidade da União Política dos Estados Ibéricos.


Representar al Iberismo social de Portugal y España, llevando su voz y sus propuestas a todas las Instituciones públicas y privadas.


Fomentar, proponer, colaborar y apoyar las políticas de acercamiento y convergencia entre España y Portugal. 


Favorecer el estudio de lenguas ibéricas poniendo en valor la Iberofonía.


Dar a conocer a la sociedad las ventajas de la hipotética Federación entre España y Portugal, utilizando todo tipo de canales y medios de comunicación.


Llevar al debate político y social de ambos países la posibilidad de la Unión Política de los Estados Ibéricos.

 

 

As nossas propostas serão sempre apresentadas com obediência ao ordenamento jurídico de ambos os países e respeito pelas suas soberanias.


Nuestras propuestas siempre se harán con sometimiento al ordenamiento jurídico de ambos países y a sus soberanías.

Declaración de Lisboa / Declaração de Lisboa

As Plataformas pela Federação Ibérica, de Portugal e de Espanha, aderem à Declaração de Lisboa subscrita pelo Partido Ibérico-Iber e pelo Movimento Partido Ibérico, na qual se estabelece as bases para uma Articulação Confederal da penínsulae para a articulação da Iberofonia como um valor estratégico.

 

Com esta adesão, unifica-se e atualiza-se o discurso iberista das 4 organizações, de maneira que se reforça e fortalece as diretrizes estabelecidas em Setembro de 2016.

As vantagens desta proposta fundamentam-se nas seguintes ideias:

1 – Juntos, todos os povos da península, seremos mais fortes na interlocução com o mundo em geral e com a Europa em particular.

2 – A economia ganhará em eficiência, com um mercado próximo dos 60 milhões de pessoas.

3 – Garantir a convivência entre as diferentes nações da península ibérica, reequilibrando o poder do centralismo de Madrid e Lisboa, em relação ao Eixo Mediterrânico e ao Eixo Atlântico e às regiões que sofrem de abandono institucional.

4 – Aproveitar as sinergias de todo o tipo que a Iberofonia pode desenvolver, valorizando a existência de uma comunidade de falantes de espanhol e português, as únicas línguas de difusão universal próximas e inteligíveis entre si em boa medida. Os países da Iberofonia constituem 14% da economia mundial.

TEXTO - (ESPAÑOL)

Los ibéricos, como pioneros de la globalización y el mestizaje, estamos llamados a liderar un mundo de futuro incierto donde vuelven a levantarse fronteras y se profundiza la crisis de valores. Vivimos en una península, al sur de la cordillera de los Pirineos y en la parte más occidental de Europa, cuya frontera sur está a 14 kilómetros de África donde se encuentran las aguas del mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Encuentro donde se forja nuestro “espíritu ibérico” en palabras de Fernando Pessoa. La civilización ibérica, fruto del cruce de varias otras anteriores, fue la primera de las europeas en explorar tierras desconocidas, difundiendo nuestras culturas y nuestras lenguas a lo largo del mundo.

 

El portugués y el español son las dos únicas grandes lenguas recíprocamente comprensibles. Nuestra patria está compuesta por 750 millones de iberófonos, resultado de sumar 500 millones de hipanoparlantes a los 250 millones de lusófonos. Queremos que el “Mundo Ibérico” tenga el peso político que le corresponde, ni más ni menos.

El movimiento iberista, también llamado iberismo político, es una tradición política hispano-lusa que tiene más de dos siglos de existencia, y que, deliberadamente, se nos ha sido ocultada. Durante el siglo XIX nace como oposición liberal y modernizadora al absolutismo español. Dado que en aquella época solía haber monarcas lusos liberales, los liberales españoles buscaban el apoyo de sus pares portugueses para articular la unificación liberal y constitucional de la Península a través de la coronación de un rey portugués. En el siglo XIX las propuestas iberistas eran mayoritarias en el seno de las corrientes políticas liberales y federales, cuyas propuestas eran modernizadoras, regeneradoras y democráticas.

En el último tercio del siglo XIX, las crisis coloniales sincronizaron los relojes generacionales (Generación 70 portuguesa y del 68 y 14 españolas), lo que constituyó el mayor intercambio cultural de la historia de ambos países y contribuyó a que el iberismo fuera visto como una forma de recuperar el liderazgo perdido, tanto de España como de Portugal, en el mundo. Se pusieron las bases de una iberidad antropológica-cultural, lo que incluiría un fértil dialogo literario y una reflexión sobre las características mestizas de la civilización ibérica, así como su tendencia al mestizaje. Esta “Iberidad” influyó en la teoría del mestizaje iberotropical, que hoy nos sirve para analizar la emigración iberoamericana, iberoafricana e iberoasiática en la península y su facilidad de integración y de creación de familias mixtas con españoles/as y portugueses/as.

El primer tercio del siglo XX el movimiento iberista tuvo un retroceso, con la excepción del iberismo catalanista lusófilo que propuso la idea “triuna” de articular una comunidad ibérica sobre los ejes de Portugal, Castilla y Cataluña. No obstante, con la entrada en vigor de la Constitución española de 1931, se logró una pequeña victoria al conseguirse el derecho automático de ciudadanía a portugueses e iberoamericanos que residieran en España, así como la opción a la nacionalidad sin perder la originaria. Posteriormente, el exilio republicano de Londres promovió un debate iberista entre un catalán, un vasco, un cántabro y un portugués, que se plasmó en el libro “Comunidad Ibérica de Naciones” (1945). Dicho debate tuvo su “repercusión en el Reino Unido, Francia y Portugal, entre publicistas y gobernantes europeos, y en Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, México y Estados Unidos en colectividades diversas y entre hombres de Estado” según afirma la editorial.

A lo largo del siglo XIX y XX hubo ilustres iberistas portugueses y españoles, como ministros o presidentes del Gobierno, pero carecieron de la necesaria sincronía política entre ambos países para poder llevar a cabo el ideal iberista, dado que el proyecto requería de la voluntad democrática de las partes.

En los años cincuenta del siglo XX, Brasil y Portugal aceptan incluirse en un marco de cooperación iberoamericana. Todavía no son reuniones al más alto nivel, pero ya es un marco intergubernamental. En 1954 se constituye la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OIE) y la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social (OISS). Habrá que esperar hasta 1991 para que se cree la Conferencia Iberoamericana, lo que supone un marco intergubernamental de primer nivel que incluyen cumbres anuales entre los Jefes de Estado y de Gobierno. La diplomacia portuguesa reconoció oficialmente el espacio lingüístico y cultural común de la “Comunidad Iberoamericana de Naciones”. Desde nuestros colectivos reclamamos su aplicación lógica al espacio iberoeuropeo, es decir, la articulación de la “Comunidad Ibérica de Naciones”, compuesta actualmente por Portugal, Andorra y España. Países, con intereses comunes en el seno de la Unión Europea, que comparten un mismo espacio multinacional iberófono.

A pesar de que el debate iberista todavía no ha aparecido en los medios de comunicación, ni en nuestros parlamentos, existe una clara simpatía de una mayoría de la población como así lo atestiguan numerosas encuestas en ambos países.

El día 3 de mayo de 2013 se constituyó en asociación el Movimiento Partido Ibérico en Covilhã (Portugal). Posteriormente, el 17 de diciembre de 2014, tuvo su réplica en España cuando fue inscrito en el Ministerio del Interior el Partido Ibérico Íber.

 

¿PARTIDO IBÉRICO ÍBER / MOVIMENTO PARTIDO IBÉRICO?

El Partido Ibérico Íber/Movimento Partido Ibérico se define ideológicamente como iberista y paniberista, es decir, defiende un proyecto político pan-nacional ibérico que tiene un doble objetivo:

1. La articulación constitucional y confederal de Iberia, como Comunidad Ibérica de Naciones, compuesta actualmente por Portugal, Andorra y España. El Partido Ibérico Íber y el Movimento Partido Ibérico defienden los intereses de los ciudadanos andorranos, portugueses, españoles y de los residentes procedentes de países iberófonos. Reivindicamos un iberismo sensato, plural y solidario que gire en torno a la Declaración Universal de los Derechos humanos y el contrato social del Estado de Bienestar justo. Siguiendo la teoría aristotélica de la virtud del término medio, queremos construir un consenso mínimo del 66% en las sociedades española, portuguesa y andorrana para conseguir los cambios constitucionales necesarios para la consecución de nuestro objetivo.

2. La articulación intergubernamental de la Iberofonía[i], como Comunidad Iberófona de Naciones (los países que hablan español y portugués). Defendemos la convergencia de la Comunidad Iberoamericana de Naciones (Hispanoamérica, Brasil, Portugal, Andorra y España), la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (Angola, Mozambique, Guinea Bissau, Guinea Ecuatorial, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe, Timor Leste y Macao), así como de otros territorios con pasado iberófono tales como República Árabe Saharaui Democrática, Islas Filipinas, Puerto Rico o Goa, entre otros, si así lo decidiesen soberanamente.

El Partido Ibérico Íber y el Movimento Partido Ibérico son colectivos hermanos. Nos coordinamos políticamente pero cada uno ajusta su estrategia a la realidad de su país. Nuestros fundadores Paulo Gonçalves y Casimiro Sánchez Calderón son ejemplos de honradez política e intelectual, de los que nos inspiramos en nuestro día a día.

Aspiramos a convertirnos en un Partido y en un lobby al mismo tiempo. Partido, porque queremos ser una escuela de pensamiento, un laboratorio de ideas y un equipo para crear una masa crítica iberista y llevar el iberismo a las instituciones. Lobby, para influenciar en la sociedad civil y para que los partidos políticos nos copien y asuman el ideal del iberismo. Es decir, queremos condicionar la agenda política y que el nuevo iberismo del siglo XXI se convierta en una corriente ideológica transversal y hegemónica.

 

ELIMINAR DUPLICIDADES, POTENCIAR LO QUE NOS UNE

La articulación constitucional y confederal de la Comunidad Ibérica de Naciones tendrá sus fases, será voluntaria y paulatina, y podrá comenzar por cuestiones de amplio consenso que anulen el “efecto frontera”, sin mermar las soberanías nacionales, generando un “efecto ahorro” de costes administrativos y aumentando el conocimiento mutuo. Tales medidas podrían ser: la unificación de los servicios públicos, la seguridad social, el espacio radioeléctrico, organismos reguladores del mercado y bancos centrales, creación de ligas deportivas ibéricas, convalidación automática de títulos educativos, creación de materias comunes en planes de enseñanza y promoción de la enseñanza bilingüe hispano-lusa, como así se afirma en la Declaración iberoamericana de Salamanca (2005). Una segunda fase podría abordar estructuras compartidas de diplomacia ibérica en el marco de la Iberofonía, por ejemplo, un acuerdo entre el Instituto Cervantes y el Instituto Camões para el uso de la infraestructura común con la finalidad de divulgar las lenguas y culturas ibéricas, en pie de igualdad.

Tampoco queremos crear duplicidades con la Unión Europea, dado que poco sentido tendría crear una institución intergubernamental al estilo europeo, ya existente. Queremos ir más allá de lo que supone la Unión Europea. Reconociendo como un avance extraordinario el fin a las aduanas y los pasaportes en la Raya, así como la cooperación transfronteriza (euroregiones/eurociudades), lo consideramos insuficiente. Tenemos una posición crítica hacia las asimetrías comerciales y financieras de la Zona Euro donde cada vez más se profundiza la brecha entre países del sur y del norte de Europa. Somos europeístas en la medida que no sea un obstáculo para estrechar las relaciones entre los países ibéricos e iberófonos. Nuestra mirada es multipolar: es europea, mediterránea, americana, asiática y africana.

Otra posible duplicidad a evitar es entre el marco iberoamericano y la integración latinoamericana. Los iberistas nos vemos reflejados en un espejo cuando estudiamos las diferentes contribuciones teóricas y prácticas latinoamericanistas. Ambos suponen un dialogo entre la hispanofonía y la lusofonía. La creación de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) es una buena señal, pero para evitar duplicidades necesitamos que el Sistema Iberoamericano se convierta en un Sistema Iberófono, sin excepciones geográficas. Debemos coordinarnos con las emergentes comunidades iberófonas en América del Norte, así como ampararlas en sus intereses y apoyarlas en sus anhelos.

Debemos superar lo que caracterizó Unamuno como el choque entre la “arrogancia española y la suspicacia portuguesa”, ganado a pulso por guerras y falta de comunicación. Nuestro iberismo tendrá éxito en la medida que ambas actitudes desaparezcan. Rechazamos la integración de Portugal en España y defendemos que la construcción de Iberia sea obra tanto de Portugal como de España y Andorra, bajo los principios de igualdad, de no duplicidad de costes y de beneficio mutuo. Desde el iberismo, creemos que es posible un proyecto que multiplique a ambas culturas, a ambas economías y ambos idiomas en el mundo. Por otra parte, no queremos olvidar el pasado, queremos aprender de los errores para construir un futuro fraterno, próspero y justo.

 

VENTAJAS DE LA COMUNIDAD IBÉRICA DE NACIONES Y DE LA IBEROFONÍA

- Juntos somos más fuertes y viviremos mejor.  La suma ambas economías aumentaría nuestro poder de negociación con la Comisión Europea y la Troika. Un voto con liderazgo ibérico puede tener más influencia que dos votos separados. Nos supondría ganar PIB, población y superficie.

- Economía más eficiente. Una economía ibérica integrada nos situaría en una economía de escala mucho más eficaz y eficiente, convirtiendo a la Península Ibérica en una potencia intermedia, lista para entrar en el club del G8.

- Una convivencia armoniosa entre pueblos ibéricos y una construcción identitaria ibérica común. Queremos proponer una solución superadora en torno al iberismo para garantizar la convivencia entre diferentes naciones de la península ibérica, reequilibrando el poder del centralismo madrileño y lisboeta en relación al eje del mediterráneo, el eje atlántico y las regiones que sufren del abandono institucional. La Comunidad Ibérica de Naciones, compuesta en la actualidad por los Estados soberanos de Portugal, España y Andorra, tendrá como idiomas oficiales sus respectivos idiomas oficiales: portugués, español y catalán. Hoy en día no existe la necesidad de centralizar toda la burocracia en un único lugar. Por tanto, puede haber ministerios y otras instituciones repartidas y compartidas a lo largo del territorio. Lo cual ayudaría a construir un espacio donde las periferias también se sientan parte y sean centro del Estado.

- Sinergias iberófonas. Se generará un efecto multiplicador en la expansión del español y el portugués, así como del comercio. La economía de los países que hablan español representa un 10% del PIB mundial, mientras que la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa representa un 4% del mismo. Por tanto, la Iberofonía representa un 14% del PIB mundial. Además de tener un puente con los países de los BRICS a través de Brasil.

En conclusión, estamos abocados históricamente al reencuentro ibérico entre hermanos para redescubrirnos y reinventarnos juntos. Es una oportunidad de oro para demostrar que tenemos un enorme potencial para liderar juntos un nuevo paradigma de la globalización. Estamos convocados para construir Iberia y la Iberofonía. Los Ibéricos debemos tener otra vez la inteligencia y la humildad que tuvimos el 7 de junio de 1494 cuando, con el Tratado de Tordesillas, olvidamos lo que nos alejaba y escogimos lo que nos hacía grandes.

Reunidos en la ciudad de Lisboa, esta declaración política fue aprobada por El Partido Ibérico Íber y el Movimento Partido Ibérico en la Cumbre del día 1 de octubre de 2016.

TEXTO - (PORTUGUÊS)

Os Ibéricos, como pioneiros da globalização, somos chamados a liderar um mundo com futuro incerto onde voltam a levantar-se fronteiras e onde se aprofunda a crise de valores. Vivemos numa península a sul da cordilheira dos Pirenéus, na parte mais ocidental da Europa, cuja fronteira a sul está a catorze quilómetros de África no ponto de encontro entre o Mediterrâneo e o oceano Atlântico, ponto onde se forma o nosso “espirito Ibérico”, palavras de Fernando Pessoa. A civilização Ibérica, fruto do cruzamento de várias civilizações anteriores, foi a primeira civilização Europeia a difundir línguas e cultura no resto do mundo.

 

O Português e o Espanhol são as únicas grandes línguas entendíveis reciprocamente. A nossa “pátria” é composta por 750 milhões de Iberofonos, valor derivado da soma de 500 milhões de Hispânicos com os 250 milhões de Lusofonos. Queremos que o “Mundo Ibérico” tenha o peso político que lhe é devido por direito.

O movimento Iberista, também chamado de Iberismo Político, é uma opção política Luso-Hispânica  que tem mais de dois seculos, e que, deliberadamente nos foi ocultada. Durante o sec. XIX nasce como oposição Liberal e inovadora ao absolutismo Espanhol. Dado que naquela época era frequente haver monarcas Lusos liberais, os Liberais Espanhóis procuravam o apoio dos seus pares Portugueses para articular a unificação Liberal y constitucional da península através da coroação de um rei Português. No sec.XIX as propostas Iberistas tinham grande expressão no seio das correntes políticas Liberais e federais, cujas propostas eram modernizadoras, regeneradoras e democráticas.

No último terço do sec.XIX, as crises nacionais sincronizaram as vontades geracionais (geração de 70 Portuguesa e de 68 e 14 Espanholas), o que constituiu o maior intercâmbio  cultural da história de Portugal e Espanha e contribuiu para que o Iberismo fosse visto como forma de recuperar a influência perdida no mundo. Surgiram as bases de uma Iberidade antropológico-cultural o que proporcionou um diálogo intenso e uma reflecção sobre as características mestiças da civilização Ibérica assim como a sua tendência para a contínua a mistura de raças. Esta Iberidade teve inflência na teoria mistura de raças intertropical, que hoje serve-nos para analisar e compreender a imigração Ibero-americana, ibero-africana e ibero-asiatica na península Ibérica assim como a sua facilidade de integração e constituição de famílias mistas entre com Espanhóis e Portugueses.

No primeiro terço do sec.XX o movimento Iberista teve um retrocesso, com excepção do Iberismo Catalão que propôs a ideia “triuna” de articular uma comunidade Ibérica sobre o eixo Portugal – Castela – Catalunha. No entanto com a entrada em vigor da Constituição Espanhola de 1931, conseguiu-se uma pequena vitória ao conseguir-se o direito automático de cidadania a Portugueses e Ibero-americanos que residissem em Espanha, assim como a opção de dupla nacionalidade. Posteriormente, o exilio Republicano de Londres promoveu um debate Iberista entre um Catalão, um Basco, um Cantábrico e um Português que resultou num livro “Comunidade Ibérica de Nações”(1945). Dito debate teve repercussão no Reino Unido, França e Portugal editores e governantes Europeus, mas também, na Argentina, Brasil, Chile, Venezuela, México e Estados Unidos em colectividades diversas e entre homens de Estado.

Durante o sec. XIX e XX houve ilustres Iberistas Portugueses e Espanhóis, tais como: ministros ou presidentes de governo, mas, faltou a necessária sincronia política entre ambos países para poder levar a cabo o ideal Iberista, dado que o projecto requeria a vontade democrática das partes.

Nos anos cinquenta do sec.XX,  Portugal e o Brasil aceitam a inclusão numa base de cooperação Ibero-americana. Contudo, não são reuniões ao mais alto nível, mas já são conversações intergovernamentais. Em 1954 constitui-se a Organização de Estados Ibero-americanos para a educação, a Ciência e a Cultura (OIE) e a Organização Ibero-americana para a Segurança Social (OISS). Temos que esperar até 1991 para ver nascer a Conferência Ibero-americana, o que supõe uma base intergovernamental ao mais alto nível que inclui Cimeiras anuais entre os chefes de Estado e de Governo. A diplomacia Portuguesa reconheceu oficialmente o espaço comum linguístico e cultural da “Comunidade Ibero-americana de Nações”. A partir das nossas organizações (Íber e mPI) exigimos a mesma lógica ao espaço Europeu, isto é, a articulação da “Comunidade Ibérica das Nações” composta, composta actualmente por Portugal, Andorra e Espanha. Países com interesse comuns no seio da União Europeia, que partilham o mesmo espaço multinacional Ibérico.

Apesar de que o debate Iberista ainda não está muito difundido pela comunicação social ou nos nossos parlamentos, existe uma clara simpatia por esta opção política como o demonstram várias sondagens.

Em Maio de 2013 constituiu-se, na Covilhã, o movimento Partido Ibérico em Associação. Posteriormente em Dezembro de 2014 o organismo gémeo constituiu-se legalmente no ministério do interior, como Partido Político em Espanha, com o nome de Partido Ibérico Íber.

PARTIDO IBÉRICO ÍBER / MOVIMENTO PARTIDO IBÉRICO?

O Partido Ibérico Íber / Movimento Partido Ibérico definem-se ideologicamente como Iberistas e Pan-Ibérista, isto é, defendemos um projecto político pan-nacional Ibérico que tem um duplo objectivo:

A articulação constitucional e confederal da península Ibérica, como Comunidade Ibérica de Nações, composta actualmente por Portugal, Espanha e Andorra. O Partido Ibérico Íber e o Movimento Partido Ibérico defendem os interesses dos cidadãos Andorranos, Portugueses, Espanhóis e dos residentes de países Iberófonos. Reivindicamos um Iberismo sensato, plural y solidário assente na Declaração Universal dos Direitos Humanos e num modelo de um estado social justo. Seguindo a teoria de Aristóteles do ponto intermédio como equilibrio, queremos construir um consenso mínimo de 66% nas sociedades Portuguesa, Espanhola e Andorrana para legitimar as alterações constitucionais necessárias ao nosso objectivo.

A articulação Intergovernamental da Iberofonia i, como Comunidade Iberófona de Nações. Defendemos a convergência da Comunidade Ibero-americana de Nações (América Hispânica, Brasil, Portugal, Andorra e Espanha), a Comunidade de Países de Língua Portuguesa (CPLP), assim como outros territórios com passado Iberófono.

O Partido Ibérico Íber e o movimento Partido Ibérico são organismos irmãos. Coordenamo-nos politicamente mas cada entidade ajusta a sua estratégia à realidade do seu país. Os nossos fundadores Paulo Gonçalves e Casimiro Calderón são exemplos de honradez política e intelectual, que nos inspiram dia-a-dia.

Aspiramos a converter-nos, simultaneamente, num Partido e num lobby. Partido porque queremos ser uma “escola” de pensamento, um laboratório de ideias e uma equipa com o objectivo de formar massa critica e levar o Iberismo às instituições. Lobby para influenciar a sociedade civil e as instituições partidárias por forma a assumirem uma lógica Iberista. Isto é, queremos condicionar a agenda política e que o novo Iberismo do sec. XXI se converta numa corrente transversal.

 

ELIMINAR DUPLICIDADES, POTENCIAR O QUE NOS UNE

A articulação constitucional e confederal da Comunidade Ibérica de Nações fará o seu caminho, será voluntária mas sistemática e poderá iniciar-se com os sinais de convergência que anulem o “efeito de fronteira” sem esgotar as soberanias nacionais, gerando um efeito poupança de recursos ao mesmo tempo que aumentará o nível de cumplicidade. Tais medidas como a unificação de serviços públicos, a segurança social, o sinal rádio e de televisão, organismos reguladores e, sobretudo, os bancos centrais, ligas desportivas, equivalências académicas, ensino generalizado das línguas Ibéricas, em linha com a Declaração Iberoamericana de Salamanca (2005). Numa fase posterior poderia abordar-se a partilha de estruturas diplomáticas na base da Iberofonia, por exemplo, um acordo entre o Instituto Cervantes e o Instituo Camões para usar a infra-estrutura comum no sentido de divulgar as línguas e as culturas Ibéricas em igualdade de circunstâncias.

Também não queremos criar duplicidades com a União Europeia, dado que teria pouco sentido criar uma instituição intergovernamental ao estilo Europeu, já existente. Queremos ir mais além do que significa uma União ao estilo Europeu. Reconhecendo como um enorme avanço o fim das alfândegas e dos vistos, assim como a cooperação transfronteiriça (Euroregiões/Eurocidades), ainda assim consideramo-lo insuficiente. Temos uma posição crítica em relação às assimetrias da zona Euro, onde cada vez mais se vinca a brecha entre os países do Sul e do Norte. Somos Europeístas na medida em que não seja um obstáculo para estreitar relações entre os países Ibéricos e Iberófonos. A nossa visão é abrangente: é Europa, mediterrâneo, Americana, Africana e Asiática.

Outra possível duplicidade a evitar é entre contexto Ibero-americano e a Integração Latino-americana. Os Iberistas revemo-nos ao espelho quando estudamos as diferentes contribuições teóricas e práticas latino-americanas. Ambas supõem um diálogo entre a Hispanofonia e a Lusofonia. A criação de CELAC (Comunidade de Estados Latino-americanos e das Caraíbas) é um bom sinal, mas para evitar duplicidades é preciso que o Sistema Ibero-americano se converta num Sistema Iberófono, sem excepções territoriais. Devemos coordenar-nos com as comunidades Iberófonas emergentes na América do Norte, assim como apoia-las e ajuda-las nos seus anseios.

Devemos superar o que chamou Unamuno como como o choque entre a “arrogância Espanhola e a desconfiança Portuguesa”, que foi crescendo por via de guerras e falta de comunicação. O nosso Iberismo terá sucesso na medida em que ambas posturas desapareçam. Rechaçamos a Integração de Portugal em Espanha e defendemos que a construção da Ibéria seja obra de Portugal, Espanha e Andorra; tendo por base os princípios da igualdade, da optimização de recursos e das vantagens mútuas. Acreditamos que com o Iberismo é possível um projecto que exponencie as nossas culturas, as nossas economias e a nossa sociedade no mundo. Por outro lado não pretendemos esquecer o passado, queremos aprender com os erros e construir um futuro fraterno, próspero e justo.

 

VANTAGENS DA COMUNIDADE IBÉRICA DE NAÇÕES E DA IBEROFONIA

Juntos somos mais fortes e viveremos melhor. A soma de ambas as economias aumentaria o nosso poder de negociação na Comissão Europeia e nas restantes Instituições Financeiras Internacionais. Uma posição conjunta Ibérica pode ter mais impacto que duas tomadas de posição separadas. Supunha ganhar PIB, população e superfície.

Economia mais eficiente. Uma economia Ibérica Integrada colocar-nos-ia numa economia de escala muito eficaz e eficiente, convertendo a península Ibérica numa potência Intermédia, preparada para entrar no G8.

Uma convivência harmoniosa entre povos Ibéricos e uma construção identitária comum. Queremos propor uma solução superadora em torno ao Iberismo para garantir a convivência entre diferentes nações da península Ibérica, reequilibrando o poder do centralismo de Madrid e Lisboa, em relação ao eixo Mediterrânico, ao eixo Atlântico e às regiões que sofrem de abandono institucional. A comunidade Ibérica de Nações, composta actualmente pelos Estados soberanos de Portugal, Espanha e Andorra, terá como idiomas oficiais os seus respectivos actuais idiomas oficiais: Português, Espanhol e Catalão. Hoje não há a necessidade de centralizar toda a administração, pode haver ministérios e outras instituições repartidas e partilhadas por todo o território. Assim, constrói-se um espaço onde as periferias também fizem parte das decisões do Estado.

Sinergias Iberófonas. Ganhar-se-á um efeito multiplicador na expansão do Espanhol e do Português, assim como da vertente económica. A economia dos países que falam Espanhol representa 10% do PIB mundial, assim como a CPLP representa 4%. Portanto, a Iberofonia representa 14% do PIB mundial. E ainda aproveitar uma ponte entre os BRICS através do Brazil.

Em conclusão, estamos historicamente destinados ao reencontro Ibérico entre irmãos para nos redescobrirmos e reinventarmos. É uma oportunidade de ouro para demonstrarmos que temos um enorme potencial para liderar um novo paradigma da globalização. Estamos chamados a construir a Ibéria y a Iberofonia. Os Ibéricos devemos ter outra vez a inteligência e a humildade como em 7 de Junho de 1494 a quando do Tratado de Tordesillas; esquecemos o que nos afastava e escolhemos o que nos fazia grandes.

Reunidos na Cidade de Lisboa, esta declaração Política foi aprovada pelo Partido Ibérico Íber e pelo Movimento Partido Ibérico, na Cimeira do dia 1 de Outubro de 2016.